El objeto de este práctico dique era contener las aguas del río cuando éste bajaba crecido y, evitar de este modo, que se anegasen tanto la calzada que circunvalaba la colonia como las pequeñas industrias y las sepulturas que aquí se ubicaban. También sirvió para que las cloacas de la ciudad se dispusieran de tal forma que evacuaran, sin problemas, en un brazo del río ensanchado de forma artificial en época romana.
Originalmente el dique recorría todo el tramo de la ciudad que daba al río es decir, desde unos bloques de viviendas de ladrillo junto a unos aparcamientos públicos hasta unos metros más allá del Puente Lusitania.
Sobre un tramo del dique podemos ver como se asienta el tramo de muralla de la Alcazaba que mira al Guadiana.
En los jardines que están junto al Dique Romano se recrean diferentes actividades militares.

